Vereda Chicoral, Agosto 18 a 20 de 2006
Chicoral, distante 21 Km. de Cali, ofrece a residentes y visitantes un exuberante panorama de cobertura boscosa, escenario de una rica biodiversidad. Allí, con el apoyo de profesionales voluntarios, empresa privada e instituciones, se adelantan diferentes programas orientados a formar una generación de jóvenes colombianos que conozcan y valoren su entorno campesino, que cuenten con oportunidades para alcanzar una alta calidad de vida sin abandonar el campo y que sean multiplicadores de sus experiencias.
Dichos programas buscan una formación integral en la cual se incluye: huerta orgánica, teatro, tae-kwon-Do, investigación para la conservación, monitoreo de aves migratorias, desarrollo comunitario, jornadas recreativas, apoyos educativos. Aunque tienen en cuenta a la población adulta, hacen mayor énfasis en motivar la participación de jóvenes y niños.
Precisamente por reiterada solicitud de estos jóvenes, en el mes de octubre de 2005 se incluyó el programa de enseñanza y práctica de la música. Para ello ha sido decisivo el apoyo de la doctora Amparo Arango Dávila, propietaria y Directora de la Academia Amadeus – Grupo Interdisciplinario que funciona en la ciudad de Cali.
Durante esos últimos meses del año anterior, la actividad estuvo orientada a preparar villancicos con un grupo de 34 personas que acompañó las novenas de Navidad en centros comerciales de Cali y en la Capilla de la propia vereda.
Muy pronto se observó el cambio que comenzaba a producirse entre los alumnos: puntualidad, concentración, trabajo en equipo, armonía en las relaciones interpersonales, orden y dedicación en la práctica que se evidenciaba semana tras semana, pronto demostraron que la música capta con mucha intensidad y de manera positiva la atención de jóvenes y niños.
Todo ello nos convenció de que este proceso y sus efectos deberían replicarse en un espectro más amplio, y con ese fin planeamos el Primer Concurso Interveredal de Música Andina Colombiana, para niños y jóvenes entre 5 y 18 años, residentes en las áreas rurales.
Como Escuela de Música de Chicoral se iniciaron las actividades el 15 de enero del presente año, y el grupo ya era de 52 integrantes, lo que obligó a replantear la distribución y los horarios. Se determinó entonces el día sábado para trabajar la parte instrumental, y el día domingo la técnica vocal y la armonización.
Dichos programas buscan una formación integral en la cual se incluye: huerta orgánica, teatro, tae-kwon-Do, investigación para la conservación, monitoreo de aves migratorias, desarrollo comunitario, jornadas recreativas, apoyos educativos. Aunque tienen en cuenta a la población adulta, hacen mayor énfasis en motivar la participación de jóvenes y niños.
Precisamente por reiterada solicitud de estos jóvenes, en el mes de octubre de 2005 se incluyó el programa de enseñanza y práctica de la música. Para ello ha sido decisivo el apoyo de la doctora Amparo Arango Dávila, propietaria y Directora de la Academia Amadeus – Grupo Interdisciplinario que funciona en la ciudad de Cali.
Durante esos últimos meses del año anterior, la actividad estuvo orientada a preparar villancicos con un grupo de 34 personas que acompañó las novenas de Navidad en centros comerciales de Cali y en la Capilla de la propia vereda.
Muy pronto se observó el cambio que comenzaba a producirse entre los alumnos: puntualidad, concentración, trabajo en equipo, armonía en las relaciones interpersonales, orden y dedicación en la práctica que se evidenciaba semana tras semana, pronto demostraron que la música capta con mucha intensidad y de manera positiva la atención de jóvenes y niños.
Todo ello nos convenció de que este proceso y sus efectos deberían replicarse en un espectro más amplio, y con ese fin planeamos el Primer Concurso Interveredal de Música Andina Colombiana, para niños y jóvenes entre 5 y 18 años, residentes en las áreas rurales.
Como Escuela de Música de Chicoral se iniciaron las actividades el 15 de enero del presente año, y el grupo ya era de 52 integrantes, lo que obligó a replantear la distribución y los horarios. Se determinó entonces el día sábado para trabajar la parte instrumental, y el día domingo la técnica vocal y la armonización.